domingo, 10 de enero de 2010

Novela Experimental de los años 60


La novela experimental presenta las siguientes características:
La multiplicidad de puntos de vista, mediante la alternancia de las voces del personaje y del narrador.


La aplicación de técnicas como el flash-back, que recupera hechos pasados, o la anticipación, que adelanta hechos futuros.


El tratamiento innovador del lenguaje, que rompe con la lógica y la sintaxis.
Entre las obras más destacadas están Tiempo de silencio, de Luís Martín-Santos, y Cinco horas con Mario de Miguel Delibes.


Tiempo de silencio. El protagonista es un médico que vive en Madrid y es investigador contra el cáncer. Es detenido a causa se un aborto clandestino en el que se ha visto involucrado. Finalmente se descubre su inocencia, pero pierde su trabajo y decide abandonar la ciudad.
En esta obra el autor emplea técnicas narrativas, como el monólogo interior. Experimenta con el lenguaje alternando con el tema o el ambiente.


Cinco horas con Mario. La obra reproduce el monólogo de una mujer mientras vela el cuerpo de su esposo, Mario. El texto enfrenta dos ideologías: una visión conservadora y convencional, y una visión liberal e idealista.

Novela Social de los años 50


La novela social presenta un a serie de rasgos que la caracterizan:


El empleo de técnicas realistas y enfoque objetivo de los hechos.
El desinterés por el análisis psicológico de los personajes.
La sustitución del protagonista por un personaje colectivo.
La concentración temporal y espacial de los hechos, que pueden reducirse a unas cuantas horas.
La sencillez y claridad del lenguaje, e interés por reproducir el habla coloquial.
Las novelas más representativas son: La colmena de Cela, y El Jarama, de Rafael Sánchez Ferlosio.


La colmena. En ella no hay un protagonista individual, e incuso se pone en custión el concepto de personaje. En la novela exista una intención crítica, que denuncia la tiranía ejercida por los ricos sobre los pobres.
El Jarama narra la excursión de unos jóvenes al río Jarama a través de las conversaciones que mantienen dos grupos de personas. Los excursionistas y los adultos se reúnen en un merendero próximo al río. En los diálogos se produce el habla coloquial de la época.

Novelas de los años 40


La Narrativa de la década de 1930 y la novela de exilio
La novela de los años 30 (como la poesía) había tendido hacia la rehumanización y el compromiso social, tras abandonar la deshumanización de los años 20. En esta línea se encuentra la literatura de Ramón J. Sender, Max Aub, Francisco Ayala, Rosa Chacel, quienes al acabar la guerra marchan al exilio por su apoyo a la República. Su obra se realiza al margen de la literatura que se hace en España y, en general, tratan con insistencia sobre el tema de la guerra
B) La novela de los primeros años de posguerra
En la inmediata posguerra se hace evidente la ruptura de la natural evolución literaria. Así, la novela no puede enlazar con la narrativa social de los años 30, prohibida por el franquismo, ni parece válida la estética deshumanizada de los años 20. En ese panorama de desconcierto abundan tres tipos de narraciones, todas de estilo tradicional: ideológica, realista y humorística. Hasta los años 50 no comienzan los indicios de renovación. En la década de 1940 sólo hay casos excepcionales y aislados, como C. José Cela, Carmen Laforet y Miguel Delibes.
1942: La familia de Pascual Duarte de C.J. Cela
1944: Nada de Carmen Laforet (Premio Nadal)
Estas dos novelas comparten el tono sombrío y existencial, que contrasta con el triunfalismo o la actitud evasiva, general en la novela de éxito de la inmediata posguerra. A estas nuevas voces se les unen poco después otras como la de Miguel Delibes y Ana María Matute. En general, estos novelistas coinciden en reflejar el desolado mundo de la posguerra desde una perspectiva pesimista y existencial; por eso abundan en sus narraciones los personajes desorientados, tristes y frustrados.
La familia de Pascual Duarte, de Cela, provoca una polémica en torno al tremendismo. Se le acusaba de deformar la realidad al subrayar lo más desagradable. En 1942, suponía un revulsivo, pues la truculencia y la visión desolada del mundo contrastaba con una narrativa triunfalista. La novela narra un cúmulo de crímenes y de atrocidades que parecen verosímiles por el tipo de protagonista y por el ambiente. Como un nuevo pícaro, Pascual Duarte narra su biografía para que entendamos cómo ha llegado a ser un condenado a muerte.


La limitación intelectual de Pascual, el destino que parece dominar la obra y el ambiente bárbaro e injusto convierten a esta criatura en un asesino víctima.


La obra refleja un radical pesimismo, cercano al existencialismo. La publicación de una novela tan desgarrada en un momento de censura política y moral muy estricta, sólo se explica por ser Cela un excombatiente franquista y porque los sucesos se sitúan en la España de posguerra. Toda su obra refleja pesimismo ante el mundo y el ser humano (P. Baroja). Su tono es distanciado y burlón, con humor negro, desgarrado y cruel. Refleja una visión deformada del mundo.
C) Década de los 50. Contexto social y cultural.



Con la Guerra Fría, en los años 50, España empieza a salir del aislamiento y se incorpora a algunos organismos internacionales, en la órbita de EEUU. El incipiente desarrollo del turismo y la industria conlleva cierta recuperación económica y cambios en los estilos de vida, como las migraciones de los campesinos hacia las ciudades, la difícil inserción de estas personas en los suburbios urbanos, .Al mismo tiempo, los jóvenes que han vivido la guerra como niños o adolescentes consideran la guerra y el país de posguerra desde otra perspectiva y aparecen actitudes críticas respecto al poder y a la división social entre vencedores y vencidos. Estas posturas se manifiestan sobre todo en círculos obreros y universitarios.

Literatura de la Edad Moderna Europea


El nombre de literatura moderna no se suele aplicar a la literatura de la edad moderna, sino a nuestra literatura contemporánea. En cambio, las etiquetas utilizadas para designar las dos grandes transformaciones culturales de la Edad Moderna en Europa: el Renacimiento de los siglos XV y XVI y la Ilustración del siglo XVIII, se aplican extensivamente para la literatura. Igualmente, algunas de las etiquetas acuñadas originariamente para los estilos artísticos, de forma destacada el barroco para el siglo XVII y la primera mitad del siglo XVIII, y el neoclasicismo, identificado con la Ilustración (o más bien con la segunda mitad del siglo XVIII); también se han extendido a la producción literaria. Menos fortuna han tenido otras, como el manierismo, que cubre la segunda mitad del siglo XVI y el comienzo del siglo XVII (y que implicaría incluir en él autores de la talla de Cervantes o Shakespeare); o el rococó, que cubre la primera mitad del siglo XVIII.

LITERATURA ANTIGUA


Literatura y escritura, aunque obviamente relacionadas, no son sinónimos. Los primeros escritos de los antiguos sumerios no son literatura, ni lo son los antiguos jeroglíficos egipcios. Los textos literarios más antiguos que nos han llegado datan de milenios después de la invención de la escritura. Los investigadores están en desacuerdo sobre cuando los registros antiguos se convierten en algo más semejante a la «literatura», ya que la definición de esta es subjetiva. Sin embargo, debe tenerse en mente que, dada la relevancia o el aislamiento cultural de las culturas antiguas, el desarrollo histórico de la literatura no ocurrió en forma uniforme en el mundo.


Otro problema al tratar de aproximarse a una historia global de la literatura reside en que muchos textos han desaparecido a lo largo del tiempo, ya sea deliberadamente, por accidente o por la total extinción de la cultura que los originó. Mucho se ha dicho, por ejemplo, sobre la destrucción de la Biblioteca de Alejandría creada en el siglo III a. C. y sobre los innumerables textos fundamentales que se cree se hayan perdido entre las llamas en el año 49 a. C. Así, la supresión deliberada de textos -y frecuentemente incluso de sus autores, por organizaciones con algún tipo de poder temporal- complica el estudio.


Ciertos textos primarios, sin embargo, pueden ser considerados como los primeros pasos de la literatura. Ejemplos muy antiguos son el Poema de Gilgamesh, en su versión sumeria del 2000 a. C.,[1] y el Libro de los muertos, escrito en el Papiro de Ani aproximadamente el 250 a. C., pero que probablemente date del siglo XVII a. C.
La literatura del Antiguo Egipto no solía incluirse en las primeras historias de la literatura porque los escritos no se tradujeron a las lenguas europeas hasta el siglo XIV, cuando se descifró la Piedra Rosseta.


Muchos textos se expandieron por tradición oral durante varios siglos antes de que fuesen fijados mediante la escritura, por lo que son difíciles de datar. El núcleo del Rig Vedá parece datar de mediados del siglo II a. C.[2] El Pentateuco (de la Biblia) normalmente se fecha alrededor del siglo XV a. C., aunque estudios recientes consideran que, cuando más antiguo, data del siglo X a. C. Otras tradiciones orales fueron fijadas en forma escrita muy tardíamente, como la Edda Poética, escrita en el siglo XIII.


Los escritos de la India posteriores al Rig Vedá (como el Iayur Vedá, el Átharva Vedá y los textos Bráhmana), así como el Tanakh hebreo y la colección de poemas místicos atribuidos a Lao Tze, Tao te Ching, que probablemente daten de la Edad de hierro, aunque determinarlo es controversial.


La Ilíada y La Odisea de Homero provienen del siglo XVIII a. C. y marcan el inicio de la Antigüedad clásica. Estas obras también tenían una tradición oral previa que parece provenir desde fines de la Edad de Bronce.

Criticas de la pelicula Luna Nueva


Por fin llega Crepúsculo (Twilight), dirigida por Catherine Hardwicke, cuyo estreno ha marcado la 15ª mejor apertura de la historia del cine por delante de la tercera entrega de "El señor de los anillos" (increíble, pero cierto), siendo a su vez la mejor apertura de la historia del cine de una directora. La película está basada en la exitosa saga vampírica escrita por Stephenie Meyers, famosa en el mundo y últimamente de moda.Como película, es entretenida, correcta, con diálogos dinámicos y amenos y una BSO que personalmente me gustó mucho.


Los efectos... pues bueno, también bastante comedidos; mientras los movimientos rápidos que realizaban los vampiros eran semejantes a los de muchos videojuegos, el efecto (esperadísimo) de Edward expuesto al sol, me sorprendió gratamente. No me volví loca de emoción, pero está bien conseguido.En cuanto a la adaptación literaria (y aquí hablo como seguidora de la saga), es fiel, no está mal; el guión y los diálogos, de los que la autora se encarga, son prácticamente calcados de la novela, con esos buenos puntos irónicos que te arrancan la sonrisa (lo cual se agradece).


De los personajes se puede decir que son similares; digamos que la mayoría son bastante fieles a la novela, aunque para no variar, se toman ciertas libertades... un Eric repentinamente oriental; un Jasper sin apenas participación en el film, mudo y aparentemente de plástico; una Rosalie que, lejos del mujerón pintado en el libro, parece no haber salido aún de Thirteen; un Laurent de piel bastante más olivácea de lo descrito; o un Doctor Carlisle que parece el Doctor Ken. Destaco los personajes de Bella, Charlie, Alice o Jacob.Edward... a ratos bien y a ratos no tanto. La mayoría de las veces se puede decir que el papel lo borda, aunque me sigue pareciendo que esté la mitad de la película con cara de haber fumado hierba, pero no pude evitar sonreir como una cría cuando dice la frase más famosa del libro: "Y de ese modo el león se enamoró de la oveja"... hubiese suspirado sonoramente como hicieron muchas en la sala, pero a tanto no llego.




Igualmente, todos están acertados en sus papeles.Sin embargo, han dejado de lado muchas cosas importantes de la novela para centrarse casi únicamente en la pareja, sin prestar atención al origen de algunos de los Cullen o a la mítica conversación en el coche donde ella le dice a él qué cree que es realmente. Tampoco se le da demasiada importancia al personaje de Jacob, podría tenerla en el momento en que se explica la leyenda y el origen de los vampiros (los fríos), pero la recortan dejándolo en una explicación mínima. Quizás esto es lo que hace que el desenlace sea algo atropellado.En general, una peli entretenida, que no se hace pesada (al contrario), donde la acción transcurre mientras al final la trama se queda en algo un poco más simple.

Personajes de Crepusculo 2